About Us

Puntocero es el campo posibilidades sin fin

Energía potencial que se transforma en realidad material

Puntocero is the Zero Point field, the field of endless possiblities

Potential Energy that transforms into material Reality

Yo soy Puntocero.  Estudié medicina en la Universidad El Bosque y luego me especialicé en Bioquímica en la Universidad del Valle y en Inmunología en Harvard University y la Universidad de Massachusetts. Durante más de veinte años trabajé en la industria farmacéutica, haciendo investigación en ciencias básicas y ciencias clínicas para desarrollar medicinas para el cáncer y las enfermedades autoinmunes.  Esa experiencia me llevó a dos realizaciones clave: 1. Que el cuerpo tiene una capacidad innata muy poderosa de auto-sanación (el susodicho efecto placebo) y 2. Que aunque la medicina moderna es una herramienta extraordinaria para comprender los fenómenos físicos, los paradigmas actuales no lo explican todo. Esta introyección generó una profunda búsqueda  en mi vida, la cual resultó en una iniciación en Neelekantha Yoga con Paul Muller Ortega, una maestría en desarrollo personal con Borja Villaseca y un curso en Budismo y Psicología Moderna en Princeton. Adicionalmente, me entrené en chamanismo en The Four Winds con Alberto Villoldo y soy estudiante avanzada de Joe Dispenza.

A través de la práctica de la meditación he logrado comprender cómo funciona la mente y cómo es su relación con la consciencia. Comprendí que entrenando la mente podemos optimizar la utilización de nuestra energía vital, para generar la realidad que deseamos de manera consciente. Esa energía la podemos emplear en la sanación de nuestro cuerpo físico y mental, en la sanción de nuestras relaciones, en la generación de abundancia material, en la creación artística, científica, literaria o en cualquier otro emprendimiento vital que deseemos. 

Mi marca surge del campo cuántico o campo de Puntocero en donde toda realidad posible ya existe en forma de onda, es decir como una probabilidad. Mi inspiración viene de la comprensión de un principio sencillo de la física cuántica: tal como los electrones emergen del campo cuántico cuando intentamos ubicarlos o medir su velocidad (es decir, colapsamos su función de onda con el acto de la medición), la energía de la consciencia colapsa las ondas del campo cuántico, generando la realidad “particular”.  Las antiguas culturas amerindias y de oriente comprendían perfectamente este principio  y desarrollaron prácticas que facilitaban su implementación. En Puntocero hemos integrado este conocimiento (el de la ciencia y las culturas antiguas) y lo hemos traducido en nuestros talleres y retiros en forma de experiencias, ritos y ejercicios adaptados a la vida contemporánea.

I am Puntocero. I went to Medical School at  Universidad El Bosque (in Bogotá) and later specialized in Biochemistry at Universidad del Valle and in Immunology at Harvard University and the University of Massachusetts. For more than twenty years I worked in the pharmaceutical industry performing basic and clinical research to develop medicines for cancer and autoimmune disease. That experience led me to two key realizations: 1. That the body has a very powerful innate capacity for healing (the so-called placebo effect) and 2. That while modern medicine is an extraordinary tool for understanding physical phenomena, current paradigms are unable to explain everything. These realizations resulted in a profound search that motivated  my initiation in Neelekantha Yoga with Paul Muller Ortega, a master’s degree in personal development with Borja Villaseca, and a course in  Buddhism and Psychology at Princeton. Additionally, I trained in shamanism at The Four Winds with Alberto Villoldo and I am an advanced student of Joe Dispenza. 

Through the practice of meditation I learned how the mind works and how it is related to consciousness. I understood that by training the mind we can optimize the use of our vital energy, to  consciously generate the reality that we desire. We can use this energy  to heal our physical and mental body, to heal our relationships, to generate material abundance, and for artistic, scientific, literary creation, or in any other vital endeavor that we desire.

My brand arises from the quantum field or ZeroPoint field, where all possible reality already exists in the form of a wave, as a probability. My inspiration comes from understanding a simple principle of quantum physics: just as electrons emerge from the quantum field when we try to locate them or measure their speed (that is, we collapse their wave function with the act of measurement), the energy of consciousness collapses the waves of the field  creating  a “particular” reality. Ancient Amerindian and Eastern cultures fully understood this principle and developed practices that facilitated its implementation. At Puntocero, we have integrated this knowledge (that of science and ancient cultures) and we have transalated it into our workshops and retreats in the form of experiences, rites and exercises adapted to contemporary life.